Ha cedido la marea,
al con la tierra lance,
secándose ha quedado,
en la arena mi niñez,
son mis infantiles huesos,
los que a fuerza de crecer,
olvidé.
al con la tierra lance,
secándose ha quedado,
en la arena mi niñez,
son mis infantiles huesos,
los que a fuerza de crecer,
olvidé.
Ni mis abruptas murallas,
ni mil fosos lo lograron,
la tarde trajo la noche,
mi castillo tornó en llano,
y a pesar del cansancio,
en levantarlo me afano,
sin mi piedra, sin mi sueño,
tan solo con las manos.
ni mil fosos lo lograron,
la tarde trajo la noche,
mi castillo tornó en llano,
y a pesar del cansancio,
en levantarlo me afano,
sin mi piedra, sin mi sueño,
tan solo con las manos.
Allá donde el hombre cava
zanjas y alza ateas almas,
al fin olvido la vida
y recupero la calma.
zanjas y alza ateas almas,
al fin olvido la vida
y recupero la calma.
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