Rastros de aire enrarecido,
contra las rocas ecos.
Vestigios de un pretérito escogido.
Yace sobre el granulado un cuerpo,
ignoro si mío:
conchas, moluscos,
habita el parque inmóvil
el reino de lo inanimado.
El gélido salvoconducto
impacta entonces sobre el pecho
hundido,
la mar océana devuelve los perdidos,
reflotan, incorruptos, los buques
oxidados,
germinan pétreos los corales
rojos,
se gestan nuevas épicas para los
justos.
Algo se mueve, poco, y lento,
en otro inerte mecanizado.
Sospecho que sigo vivo.
domingo, 26 de marzo de 2017
martes, 14 de junio de 2016
JÓVENES VIEJOS
“Hay jóvenes
viejos, y viejos jóvenes,
y en éstos últimos me ubico yo”
Salvador Allende.
Como las moscas
vas perdido entre vaivenes cortos,
ahogado entre largas sudoraciones
tratando de alcanzar
la estanqueidad que te cobije,
nada importa salvo permanecer
ajeno al exilio.
Confías inconsciente
en que el ritmo frenético de la rutina
te permitirá seguir indiferente,
autómata e insensible,
para tenderte al anochecer
en la amplitud solitaria del sofá,
para abrir las hojas y proyectarte
en este vagar de literarios,
en este habitar de los abstractos
donde toda realidad se edulcora
para generar en ti, obnubilado
por lo estético, apenas una correcta empatía.
Mientras los días de la crisis pasan,
se agotan en las terrazas los cubatas,
un cigarro prosigue al otro, y al otro,
y ya van ocho años de paro,
ocho años de asistir al despegue incesante
de los aviones comerciales, féretros alados del
expolio,
en los que marcha, malvendida, la juventud de España;
aumento de las exportaciones que terminará
por hacer de la nuestra, la generación purgada.
Ciento cuarenta caracteres bastan
para dejar tu conciencia en calma,
para confundir la intelectualidad ascética,
con la inacción propia de la comodidad burguesa.
Tú, que ya para tu pueblo nada sueñas,
que te has convertido en un joven viejo,
un hombre de tu tiempo…
jueves, 12 de mayo de 2016
VOY A MATARTE
Te he querido en el vuelo
del tajo,
en mi abdominal contenido,
te he querido segregando
la suicida sustancia,
alejando los años
perdidos,
te he querido en cada
lágrima,
tú mi afán autoignífugo,
demasiadas
veces...
Hoy
voy,
egoísta el pulso, a deshacerme
de quien
me serví para seguir vivo,
mi fiel amigo,
¿recuerdas cuando nuestros
gritos
recorrían las aceras sin
ser interrumpidos,
cuando rompíamos las
ventanas, las puertas,
para que la cordura no se
nos quebrara?,
Hoy
las fúnebres notas
permanecen
suspendidas,
apenas un murmullo
insonoro…,
una presencia casi
inventada,
hoy,
tú en quién ya no me
reconozco,
voy
para que cese el consumo de
lo ajeno,
a
matarte.
martes, 26 de abril de 2016
ABRIL
Abril
es el albero, tierra andaluza,
polvo del recuerdo,
de patio y colegio,
de caballo y ruedo,
en que yacen los pétalos
del azahar, blanco y narcótico,
ralentizando los latidos
de un corazón asténico.
Dejar el café enfriándose
mientras la tarde cae,
y el sol se hace añejo;
mientras se reclina
el cuerpo sobre la butaca,
y el libro contra el pecho.
sábado, 2 de abril de 2016
ESPERO VOLVER
Bajo el sol del estío
que agriete los campos,
y reseque mi piel
ya de por sí marchita,
regresaré con paso
cansado a esta tierra
de la que ahora marcho,
envuelto en el viento atlántico,
inmerso en el aroma
que me traiga de nuevo
a las tardes de verano,
a la sal, a las algas
secas,
al continente del maternal
abrazo.
Regresaré aquí, donde
mi vida encontró su
sustrato,
para claudicar ante el
hormigueo
perentorio de la carne,
para desertar órgano a
órgano,
para ceder al cese
del torrente sanguíneo
que evidencie el triunfo
sobre el cuerpo del
pasado.
Será de noche,
y la penumbra de los
ausentes
me alcanzará, me sumirá
en el silencio sin saber,
si todos callan
-tal vez ambas-
o soy yo el que ya
no emitirá palabra.
¿Hallaré entonces
-quién lo sabe-
la perseguida certeza
que justifique mi
existencia?
Espero volver.
miércoles, 23 de marzo de 2016
ÁMBAR
Derramar el ámbar por la garganta,
mezclarnos con la espuma, confundirla
con el mar;
el marfil semioculto, pícaro escondite
la boca;
catalizando las palabras, renegar
de los días por habitar los anhelados.
Reír, perdernos en el uso de la lógica,
buscar el fundamento que nos haga saber
dialécticos;
nuevos espacios, condiciones necesarias,
edad, distancia;
huir de los profetas de lo empírico,
tu y yo, ajenos a la circunstancia.
Besarnos, cometer un acto de herejía,
llamarte amiga;
mirarnos, retarnos, restablecer los paradigmas,
el amor romántico.

EL PRÉSTAMO
Esa
incierta tarde en que te vayas,
quiero
pensar que no somos nosotros,
sino
la vida quien nos posee,
que
es tan solo un préstamo,
que
a la muerte vamos a devolver.
En
este mundo de espacios
infinitos,
pero recursos
definidos,
quiero pensar
que
con tu marcha me cedes
la
plaza que antaño a otro quitaras.
Quiero,
pero no puede el argumento,
el
racional pretexto, acallar
la
sublevación de mi alma;
nada
podrá paliar la agonía
de
saber que voy a echarte en falta. ![]() |
Puerto de Cádiz, fotografiado tras las ventanas del ferry
un día de levante
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